CASTILLO SAMMEZZANO

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SAMMEZZANO – INFORMACIÓN

LA HISTORIA
El Castillo de Sammezzano ha adquirido el aspecto actual gracias a la obra de un solo hombre: Ferdinando Panciatichi Ximenes d'Aragona (nacido en Florencia el 10 de marzo 1813 y muerto en Sammezzano el 18 de octubre de 1897) que trasformó y amplió el edificio preexistente en los años comprendidos entre 1843 y 1889.

La historia del lugar es, sin embargo, muy antigua più, se remonta a la época romana y continua en siglos sucesivos.
El gran historiador Davidsohn, en su “Storia di Firenze” (Historia de Florencia) afirma que en el año 780, el mismísimo Carlo Magno al volver de Roma, donde había hecho bautizar al hijo del Papa, podría haber pasdo por este lugar.

La propiedad de la que forma parte Sammezzano pertenece a personas de abolengo, familias muy importantes, en particular a los Altoviti, pues, a instancias del Duque Cosimo, pasó a Giovanni Jacopo de’ Medici quien a su vez la vendió a Sebastiano Ximenes.

Estos bienes permanecieron en posesión de la familia Ximenes d’Aragona hasta su último heredero, Ferdinando, que murió en el año 1816.
En un inventario de 1818 ( por lo tanto antes de las modificaciones realizadas por Ferdinando Panciatichi Ximenes d’ Aragona) realizado por el ingeniero Giuseppe Faldi aparece como una estructura de consistente volumetría, con bastión y escalinata de entrada que se encontraba en la parte opuesta a la actual escalera de acceso.

FERDINANDO PANCIATICHI XIMENES D’ARAGONA
Ferdinando Panciatichi Ximenes d'Aragona nació en Florencia el 10 de marzo de 1813 y muere en Sammezzano el 18 de octubre de 1897.

En el año 1827, después de un largo proceso por el testamento de Ferdinando Ximenes, i beni, el nombre, el escudo de armas y los títulos de la familia Ximenes d’ Aragona, se trasmitieron al primogénito de su hermana Vittoria, esposa de Niccolò Panciatichi, que no era otro que “nuestro” Ferdinando Panciatichi Ximenes d’Aragona, que se convirtió en único heredero de los Panciatichi e degli Ximenes, incluida la vasta propiedad de Sammezzano.

Influenciado por la corriente cultural denominada “Orientalismo”, extendida por toda Europa a principio del mil ochocientos, y que en Florencia tuvo uno de sus principales centros, Ferdinando comenzó la modificación de la estructura existente y la construcción de nuevas salas: la Sala del Recibidor en 1853, en1862 el pasillo de las Estalactitas, la Sala de Baile en 1867, hasta la torre central que contiene la fecha tallada de 1889.

Ferdinando fue un hombre multifacético: experto en ciencia, filántropo, mecenas, coleccionista, amante de Verdi. Fue miembro de muchas instituciones, incluyendo la “Academia de los Georgofili” (1855), vicepresidente de la “Sociedad de Horticultura”, Académico honorario de la Academia de Bellas Artes y promotor del monumento a Dante Alighieri con ocasión del sexto centenario del nacimiento del escritor.

Al mismo tiempo era un hombre muy ocupado, de ideas liberales y feroz anticlericalista, fue consejero del Municipio de Reggello y de Florencia entre 1859 y 1865 y consejero del Consejo Compartimental (entonces Consejo Provincial) entre el 1860 y 1864. Fue elegido en dos ocasiones Diputado del Reino entre 1865 y 1867. En el mismo año, pocos meses después de las elecciones, dimite como protesta contra la ley impulsada por el eje eclesiástico que no respetaba aquello que había prometido a sus electores.

Bien pronto manifestó su desilusión por cómo había nacido Italia, este sentimiento se expresa en una frase en latín que fue inscrita en el Pasillo de las Estalactitas en 1870, cuya traducción dice: ”Me avergüenza decirlo, pero es verdad, Italia está en manos de ladrones, coleccionistas, meretrices y estafadores que la controlan y la devoran. Pero no es esto de lo que me duele, sino del hecho de que nos lo merecíamos”.

Con respecto al Castillo fue, al mismo tiempo, propietario y contratista; y aún sin título, fue ingeniero, arquitecto y geólogo, lo que le permitió idear, planificar y financiar la obra; realizando, in situ, y con obreros locales, gran parte de la construcción y ornamentación que han dado forma a Sammezzano.

EL PARQUE
Como experto y apasionado botánico, Ferdinando reorganizó también el área circundante al castillo, de cerca de 65 hectáreas, que hoy es considerado parque histórico. Alrededor del antiguo trazado arbóreo, formado por altas encinas, colocó un gran número de raras y exóticas plantas que debían introducir progresivamente al visitante o al huésped en la maravilla de lo morisco de la Villa-Castillo.

El Castillo y su parque histórico constituyen un “unicum” de notabilísimo valor histórico-arquitectónico y ambiental. El parque presenta un patrimonio botánico inestimable formado no solo por las especies arbóreas introducidas, sino también por las autóctonas; entre las primeras las más destacadas y conocidas son las secuoyas (Sequoia sempervirens y Sequoia gigantea) que han encontrado en Sammezzano las condiciones geo-podológicas y climáticas favorables , como lo demuestran las notables dimensiones alcanzadas en solo 150 años. Entre estos se encuentra la llamada “Secuoya gemela” con más de 50 metros de alto y con una circunferencia de 8’4 metros, que no solo forma parte de los árboles monumentales de Italia, sino que también del pequeño círculo europeo de los “150 árboles de excepcional valor ambiental o monumental”. De entre los árboles autóctonos merecen ser citados numerosas especies de robles y encinas: roble pavo europeo, de roble pubescente, roble turco, también llamado cabelludo, y otras rarezas de alcornoques productores de corcho.
SITUACIÓN ACTUAL

A principio de los años setenta del siglo pasado, el castillo de Sammezzano fue transformado en un hotel restaurante. Esta actividad se desarrolló hasta cerca de 1990; desde entonces el castillo está cerrado.
Después de ciertos altibajos, a finales del decenio, la propiedad pasó a manos de una sociedad italo-británica que se propone realizar un complejo plano de intervenciones para revalorizarlo como estructura turística. Tales intervenciones son todavía ahora pendientes de ser realizadas y la estructura permanece inutilizada.

COMIITÉ PARA FERDINANDO PANCIATICHI XIMENES D’ARAGONA
Conociendo solo la historia y la culta personalidad , compleja e inquieta, de Ferdinando Panciatichi Ximenes d’Aragona, se puede entender el valor real de Sammezzano.

Por esto, con ocasión del bicentenario de su nacimiento (10 marzo 1813-2013) fue constituido el “Comitato FPXA” que a través del estudio de la personalidad de Ferdinando procura dar a conocer el castillo y parque de Sammezzano.

En particular cabe destacar el libro editado por Sillabe y editado cuidadosamente por Emanuele Masiello e Ethel Santacroce: “Ferdinando Panciatichi Ximenes d’Aragona, Sammezzano e il Sogno d’Oriente” que contienen las actas de la conferencia organizada por el comité y que tuvo lugar en Sammezzano el 31 de mayo y 1 de junio de 2013.

http://www.sillabe.it/it/home/454-ferdinando-panciatichi-ximenes-d-aragona-.html
Gracias a la buena disposición de los propietarios, algunas veces al año el Comité organiza la apertura del castillo con visita guiada, para lo que es necesario reservar plaza a través de:
• El sitio www.sammezzano.org;
• la página de facebook “Sammezzano-comitato FPXA”
El comité no tiene ánimo de lucro, pero en el año 2015 se propone colaborar con el municipio Reggello para la restauración del sepulcro en el cementerio de Sociana donde reposan los restos del Marqués Ferdinando.

Es posible realizar donaciones de los dos modos siguientes:
• Transferencia bancaria: CC 1000/474 en la sucursal de Banca CR Firenze di Rignano sull’ Arno, haciendo constar
“10 marzo 1813 2013 comitato 200 anni nascita Marchese Ximenes”,
IBAN IT54U0616038030100000000474;

• Paypal

Agradecemos anticipadamente a quienes con donaciones o con iniciativas personales quisieran colaborar y contribuir a las iniciativas del Comitato FPXA.